El pásado viernes 19 de marzo, Solemnidad de San José, y tras la Función Principal del Piadoso Triduo en honor a Ntro. Padre Jesús Nazareno, tenÃa lugar el Pregón de la Semana Santa de Ubrique pronunciado por D. SerafÃn Maza Canto.
Con una Ermita del Jesús completamente llena, fueron muchos los ubriqueños que se acercaron a dicho templo para escuchar, sentir y emocinarse con la exaltación de nuestra Semana Santa que tan magistralmente realizó nuestro querido pregonero.
Tras la marcha “Coronación de la Macarena” interpretada por la Banda Municipal de Música de Ubrique y la presentación del pregonero a cargo de D. Antonio Moreno Jaén, dio comienzo el tan esperado Pregón de la Semana Santa de Ubrique.
SerafÃn Maza realizó un recorrido por la Semana de Pasión de nuestro pueblo, ornamentando su Pregón de recuerdos y vivencias de su infancia y niñez que hacÃan que los asistentes se sumergieran en el texto. Con un lenguaje exquisito y de gran belleza exaltó las jornadas cofradieras de nuestra Semana Mayor, desde el Domingo de Ramos al de Resurrección, dedicándole bellÃsimos poemas a las imágenes del Señor y de su Bendita Madre que procesionan por nuestras calles y haciendo que todas las personas allà congregadas se emocionaran y aplaudieran al término de cada fragmento, con alguna que otra lágrima que resbalaba por otras tantas mejillas.
De gran emotividad fueron los versos dedicados a MarÃa SantÃsima de la Estrella en el año de su 50 Aniversario, a los que siguió la marcha “Triana de Esperanza”, asà como la eclosión final del Pregón con un desgarrador y sentido poema cuyas letras se elevaban como una plegaria hacia el misericordioso y dulce rostro de Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen de gran devoción para SerafÃn Maza, irrumpiendo a su término una cariñosa ovación que dio paso a la tercera y última marcha titulada “Cristo de las Aguas”.
Sin lugar a dudas, este Pregón será recordado para siempre y permanecerá en la posteridad, porque pocas personas como SerafÃn son capaces de adentrarse en el complejo mundo de los sentimientos y devociones, destapando la belleza y la verdad de nuestra fe en Jesús y MarÃa, y convirtiendo una noche de viernes en un preámbulo de la primavera de azahar, saetas y resurrección de la vida que nos espera.





